• Ciudad del Este, Paraguay
  • 18/09/2021
0 Comments

Una vez más el lamentable estado del arroyo San Lorenzo generó el estallido en las redes sociales, tras la viralización de videos en los que se observa el cauce hídrico bañado en sangre. Se confirmó que el vertido fue emitido desde la matadería municipal, cuyo arrendamiento figura a nombre de Bethania Samudio, de acuerdo con los reportes de la Municipalidad y del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades).

“La presencia de residuos de sangre en el tubo de desagüe de efluente de la planta de tratamiento muestra que hubo una descarga directa. El consultor ambiental del lugar, Adolfo Aquino, no supo explicar el motivo, ya que la planta de tratamiento estaba en funcionamiento”, señaló la directora de Medioambiente de la Comuna de San Lorenzo, Liliana Mendoza.

Indicó que las actividades fueron suspendidas hasta que hagan las readecuaciones. Sin embargo, reconoció que la empresa ya cuenta con antecedentes por infracciones similares.

“Se constató la descarga de efluentes no tratados provenientes de la línea roja, directamente al arroyo San Lorenzo, debido supuestamente a una avería en la planta de tratamiento. No obstante, sea voluntaria o no el arroyo fue contaminado con efluentes, hecho que merecerá una investigación”, figura en el informe del Mades. Se describe que los representantes presentaron la declaración de impacto ambiental de fecha 27 de mayo de 2019.

DE TODO UN POCO. Frecuentemente existen denuncias ciudadanas contra otras industrias de la zona, mataderías y frigoríficos, que colaborarían con sus efluentes. En el cauce también fluyen desechos cloacales. Miles de cañerías se observan a lo largo del arroyo, que forma parte de la cuenca del también contaminado lago Ypacaraí.

Los residuos sólidos pululan en el sitio. Restos de televisores, plásticos y heladeras viejas son algunos objetos que componen el entorno de un descuidado recurso natural.

“Es una lucha con los propios vecinos que por no pagar por la recolección de basura prefieren tirar al arroyo. O contratan a carriteros que también terminan tirando al agua todos los desperdicios”, comenta don Laislao Céspedes, poblador del barrio San Juan.

Refiere que tienen un grupo de WhatsApp, con una gran cantidad de integrantes, pero a la hora de realizar manifestaciones y exigir a las autoridades municipales y estatales, solo aparecen dos o tres vecinos. Señala que necesitan un sostenido acompañamiento de los gobernantes, y no solo de momento, para revitalizar el deteriorado arroyo urbano que va cambiando de fisonomía.


Necesitamos proyectos a largo plazo y controles constantes de las autoridades, que no sean solo de momento. Laislao Céspedes, poblador.

Encontramos efluentes no tratados provenientes de la línea roja. Es sangre, producto de la faena. Julio Mareco, fiscalizador del Mades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *